miércoles, abril 02, 2008

retrato de familia

Una de las tantas historias de mi familia, pues toda familia es una historia, es el viaje de mi padre a Alemania.

En 1961 cuando yo no era ni proyecto de vida, mi padre se embarcó desde el puerto de Matarani (Arequipa) hacia las costas Alemanas, si no me equivoco. El barco se llamaba "El Reina del Mar", todavía lo recuerdo, porque mi padre siempre guardaba en su gaveta un álbum con fotografías de ese viaje de dos meses por las costas del Pacífico en América del Sur y las costas Europeas, Espanya, Francia y otros. Su primer viaje a Europa. No un vuelo sobre el charco, más bien una experiencia navegada en el Atlántico.

Cuánto me hubiese gustado viajar dos meses en barco en alta mar. Qué suerte tuvo mi papá ! Debe ser una experiencia preciosa, sobre todo si es tu primer viaje a Europa ! Ahora nosotros gozamos de la comodidad de los aviones, pero viajar en barco debe ser todo un proceso, un verdadero viaje, en la que el recorrido es una vivencia.

Hoy recibí uno de esos mails que emocionan y envían esas fotografías de los anyos sesenta, cuando mi papá como se dice aún estaba en sus anyos mozos. En esa fotografía (arriba) se le ve con una sonrisa de oreja a oreja y tan flaco como una espiga. Se nota que la vida está por delante. Todavía le falta todo un recorrido. Ni siquiera en esa época conocía a mi mamá, ni la imaginaba. Él vivía en esa época, el día a día.


Acerca de ese anyo que mi padre estuvo en Europa, siempre hablaba de la tía Isabel con amor. Yo nunca conocí a mi tía Isabel que se había casado con un alemán a principios del siglo XX y se fue a vivir a Bremen (Alemania). Allí tengo fotos de mi padre con la tía Isabel, también anécdotas con los primos alemanes; época que las hermanas de mi padre siempre cuentan con carinyo, como si se tratase de un tesoro guardado en un baúl (que lo es). Parte de la tradición familiar.

Yo escucho fascinada esas historias, aunque sean repetidas. Imaginar a mi padre andando por las calles de Bremen forman parte de mi biografía. Son mis experiencias heredadas, pero no vividas.

La unión de la tía Isabel (tía de mi abuelo) con el alemán llevó a que la familia estreche contacto con Alemania. Hay muchas anécdotas. Después, en los cincuenta, un muchacho de Bremen llegó a Arequipa a trabajar a la fábrica de lanas de alpaca Mitchel en Arequipa. Era de Bremen. Carl Richard se hizo íntimo amigo de mi padre, y obviamente de toda la tribu familiar (una tribu pequenya, la verdad). Hasta el día de hoy don Carlitos viaja cada anyo al Perú. Pero lo más curioso es que la hermana de mi papá, mi tía Matilde, también conoció a un alemán (en Arequipa, según tengo entendido). Su nombre Klaus. También de Bremen.

Hoy una hermana de mi padre envió una fotografía de mi padre en Bremen. Mi tía me/nos cuenta que estuvo en la ciudad de los Muzikanten visitando primos que no veía hace 35 anyos. Qué experiencia. Aquí les dejo la fotografía. Según tengo entendido, mi padre, el flaco que está de pie, acompanya al hijo e hija de mi tía Isabel (si me equivoco, por favor corríjanme). Cada vez que veo la foto imagino a mi padre en sus anyos en el barco, en el campo de fútbol, en la fábrica de textiles... mi padre, caramba, qué otras historias me hubiese gustado escuchar, aquí estarás siempre, heredándome historias, otorgándome vivencias... qué más puedo pedir?


*La segunda foto es de familia: mis abuelos con mi papá y mi tía Matilde
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